Messier 63 (La galaxia del girasol)


La formación de estrellas es uno de los procesos más importantes en la configuración del universo. Además de dar a luz nuevas estrellas, da lugar a sistemas planetarios y desempeña un papel fundamental en la evolución de las galaxias. Sin embargo, todavía hay mucho que los astrónomos no entienden sobre este proceso fundamental. La fuerza impulsora detrás de la formación de estrellas es particularmente poco clara para un tipo de galaxia llamada espiral floculante. A diferencia de las galaxias espirales de gran diseño, las galaxias espirales floculantes no tienen brazos espirales bien definidos. En cambio, parecen tener muchos brazos discontinuos.

M63, también conocida como la galaxia del girasol, es una de esas galaxias espirales floculantes. Aunque solo tiene dos brazos, muchos parecen estar enrollando alrededor de su núcleo amarillo en esta imagen capturada por el Hubble. Los brazos brillan con la radiación de las estrellas azules recién formadas y se pueden ver más claramente en las observaciones infrarrojas. Al crear imágenes de galaxias espirales floculantes como la M63, los astrónomos esperan obtener una mejor comprensión de cómo se forman las estrellas en tales sistemas.

La galaxia del girasol fue descubierta en 1779 por el astrónomo francés Pierre Méchain y fue el primero de los 24 objetos que Méchain aportaría al catálogo de Charles Messier. La galaxia se encuentra a unos 27 millones de años luz de la Tierra en la constelación de Canes Venatici. Tiene una magnitud aparente de 9.3 y aparece como un parche débil de luz en pequeños telescopios. El mejor momento para observar M63 es durante mayo.