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¿Pueden las lunas tener lunas?

 La mayoría de los planetas de nuestro sistema solar tienen lunas en órbita e incluso algunos asteroides tienen sus propias lunas. Pero, ¿hay lunas que puedan tener lunas? ¿Es posible? ¿Podrían existir las llamadas sublunas? 


Los planetas orbitan a las estrellas y las lunas orbitan a los planetas, por lo que es natural preguntar si las lunas más pequeñas podrían orbitar a las más grandes.

Hasta ahora, al menos, no se han encontrado sublunas orbitando ninguna de las lunas consideradas más probables para sustentarlas: la luna de Júpiter Calisto, las lunas de Saturno Titán y Jápeto y la propia luna de la Tierra.

La falta de sublunas conocidas en nuestro sistema solar, incluso orbitando alrededor de lunas que teóricamente podrían sustentar tales objetos, puede ofrecernos pistas sobre cómo se formaron nuestros propios planetas y los vecinos, sobre los cuales todavía quedan muchas preguntas pendientes.


Las lunas más importantes del Sistema Solar al detalle.

Solo las lunas grandes en órbitas amplias desde sus planetas anfitriones serían capaces de albergar sublunas. Por lo general, cualquier subluna que orbite lunas más pequeñas más cerca de su planeta tendría sus órbitas desestabilizadas por las fuerzas de las mareas. La gran luna de Júpiter, Calisto, la gran luna de Saturno, Titán, otra luna de Saturno llamada Japeto y la luna de la Tierra teóricamente podrían tener sublunas, así que ¿por qué no?

Puede haber otras fuentes de inestabilidad sublunar, como la concentración no uniforme de masa en la corteza lunar de la Tierra, según los investigadores.


Incluso los asteroides pueden tener lunas, como 2004 BL86. Tiene unos 325 metros de diámetro y su luna es diminuta, de solo 70 metros ancho. Imagen vía NASA.

Parte de la respuesta también podría tener que ver con cómo se formaron las lunas primarias en primer lugar. Se cree que la luna de la Tierra nació de una colisión entre la Tierra y otro cuerpo del tamaño de Marte, y esa colisión pudo haber ayudado a que la vida en la Tierra comenzara. Pero algunas otras lunas, como las que orbitan alrededor de Júpiter y Saturno, se originaron a partir de la misma nube de gas y polvo de la que se formaron los planetas.

Puede ser que en muchos o incluso en la mayoría de los casos, existan múltiples factores que hagan que las órbitas de las sublunas sean inherentemente inestables. Saber si eso es cierto o no puede tener que esperar a que se descubran lunas que orbitan exoplanetas distantes. Las lunas mismas son mucho más difíciles de detectar y hasta ahora solo se ha encontrado un candidato prometedor: una posible exoluna que orbita el exoplaneta Kepler-1625b del tamaño de Júpiter. Esa posible luna, aproximadamente del tamaño de Neptuno, es lo suficientemente grande, y está lo suficientemente lejos de su planeta como para que las sublunas también sean posibles. Los investigadores deberán verificar primero esa luna primaria, si es que existe, antes de buscar sublunas.


Incluso el pequeño Plutón tiene cinco lunas, incluida la más grande, Caronte, que se muestra aquí. Entonces, ¿cuántas lunas con sus propias lunas podría haber ahí fuera? Imagen a través de NASA / JHUAPL / SWRI.

Aunque la luna de la Tierra no tiene una subluna ahora, puede que en el futuro si tenga una subluna, eso sí, será artificial, el Gateway, que sería lo equivalente a lo que es La Estación Espacial Internacional para la Tierra, Gateway, es un proyecto de la NASA. Sería una base y laboratorio espacial, que serviría de impulso para futuras misiones humanas a Marte.


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