La proporción áurea.


La proporción áurea no se puede explicar sin la sucesión de Fibonacci. (Se trata de una serie numérica: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55...)


Si trasladamos la secuencia numérica a un rectángulo nos encontramos con el siguiente ejemplo para una mejor comprensión:


Si seguimos la división con la sucesión de Fibonacci:


Al unir diferentes vértices con una línea nos aparecerá la famosa Espiral áurea que se encuentra muy presente en la naturaleza resultando visualmente una proporción “natural”.

Sacar proporción áurea de un objeto:

Para saber rápidamente cómo sacar la proporción áurea en un objeto basta con ponerlo al lado de otro, lado corto junto a lado largo y trazar una diagonal desde la esquina superior e inferior del conjunto, si se alinean tres vértices es que se cumple la proporción áurea en dicho objeto. El ejemplo representativo sería:


Proporción áurea en la naturaleza:

Nautilus.
Tormenta tropical.
Girasol. Doble espiral.