El Bosón de Higgs: La partícula de Dios.


El bosón de Higgs es una partícula elemental que se encarga de originar toda la masa del universo. 
Desde los orígenes del universo toda la masa de la materia que nos rodea ha sido creada gracias al bosón de Higgs. Cabe añadir, que nuestro universo sería un lugar muy diferente sin masa, con lo cual, si el electrón no tuviera masa no habría átomos, entonces no existiría la materia como la conocemos, por lo que tampoco habría biología, ni química, ni existiríamos los seres humanos.


La confirmación de la existencia de esta partícula es uno de los objetivos del Gran Colisionador de Hadrones. El bosón de Higgs no se puede detectar directamente, ya que cada vez que se produce, se desintegra casi instantáneamente dando lugar a otras partículas elementales.

El campo de Higgs sería una especie de continuo que se extiende por todo el espacio, formado por un intocable número de bosones de Higgs. La masa de las partículas estaría causada por una "fricción" con el campo de Higgs, por lo que las partículas con mayor fricción tienen una mayor masa.

Además, dentro del campo de Higgs, hay diferentes tipos de bosones de Higgs, en los últimos años, la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), confirmaron el descubrimiento de un bosón de Higgs en el Gran Colisionador de Hadrones, pero aún no han confirmado que tipo de bosón han descubierto, no podemos saber si se trata de la "partícula de Dios".

Finalmente, si se descubre y determina el bosón de Higgs comenzaría una nueva era en la física cuántica, y nos ayudaría a comprender uno de los mayores misterios de nuestro universo. La materia oscura.